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2020-10-19 0 comentarios

Está la casa sola...

 Está la casa sola,
mi casa de barro lateral
y sus paredes duras
para el sueño,
y otra casa,
la del que vive al lado,
casa de Óscar Henández
habítada por nadie.
—Óscar Henández


2020-10-18 0 comentarios

El brazo del río...

 El brazo del río jamás esgrime espadas.
Los dientes de ajo no comen duraznos.
El ojo de agua desconoce el monóculo.
El cuello de botella no porta collares.
La calle ciega no necesita lazarillo.
La oreja del pocillo no escucha a Beethoven.
Los durmientes del ferrocarril no se despiertan a su paso.
Las palmas de las manos no dan dátiles.
La luna de miel no atrae a las moscas.
Las cabezas de fósforos no tienen aureola aunque alumbren como santos.
El lomo del libro no recibe latigazos.
La garganta del desfiladero no teme al mordisco del vampiro.
La silla de brazos no es pródiga en abrazos.
El ojo de la cerradura no duerme de noche.
El ojo de la aguja ni siquiera pestañea.
La luna del espejo no altera sus fases.
—Óscar Hernández



2020-10-17 0 comentarios

LAS CONTADAS PALABRAS


Escribe, hermano, escribe
para que hagamos un poema,
pero ha de ser escrito con las manos,
con nuestras manos de hombre
¿Y por qué así un poema, con tan pocas palabras?
Porque todas las cOsas deben hacerse asi,
como Dios hizo al mundo,
Con su fe, con sus ojos y con su voluntad.
Además, conocemos apenas muy contadas palabras,
sabemos dos, o tres o cuatro...
hombre, caballo, alambre, arroz.
Que digan los poetas:
atardecer, crepúsculo, navío;
nosotroos no entendemos más que cuatro palabras,
la última es arroz.
Hay que escribir para los hombres,
para el ladrón y para el santo.
Los hombres del mundo dicen sencillamente:
hombre, caballo, alambre, arroz.
Que este poema, hermano,
sea claro a los ojos de los que no comprenden:
atardecer, crepúsculo, navío.
Y es que todos los hombres, iguales a nosotros,
entienden solamente:
hombre, caballo, alambre, arroz.
Desde la humilde esquina de mi casa
mi mano grande dice adiós
Y se mueve en el aire para todos.
Decid conmigo amigos:
hombre, caballo, alambre, arroz.
—Óscar Hernández


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