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2020-10-28 0 comentarios

ROMANCE BAJO LA LUNA

 Si hubiera sabido que esa gata en celo era una princesa encantada, yo hubiese hecho hasta lo imposible para desencantarla, porque las mujeres están en vías de extinción y es un milagro encontrar una.

Pero sólo le hice el escándalo del amor lunático, y así le excité el furor de su instinto felino y le aticé el fuego maléfico del hechizo.

Por eso ando así: arañado, insomne entre los escombros de la luna, amenazado por la luz, gateando con las rodillas heridas por la noche de los tejados, aprendiendo a maullar, buscándola.

—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina


2020-09-29 0 comentarios

ENCUENTRO ERÓTICO

 Anhelaba dar, en una epifanía divina,  con la mujer de sus sueños, pero se le apareció a lo lejos un animal. Era una yegua indómita; en toda la erótica extensión de su cuerpo brillaba una fuerza cósmica: estaba en celo. Entonces, el hombre relinchó.

La hembra saltó la cerca y corrió a su encuentro, pero arrastró una imprevista manada de caballos.

Sobre la carrera, el hombre saltó sobre ella, trató de aterrarse de las ancas y poseerla al ritmo ardiente del galope, pero como ignoraba el difícil arte de amar en plena fuga, delante de los enemigos y en medio de la persecución, se desprendió del cielo, rodó por el polvo y fue arrollado por la llamarada de crines y el caudaloso fragor de cascos que los perseguían.

—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina


2020-09-27 0 comentarios

ESPEJO DE PIEL

 Gozaron y sufrieron una convivencia amorosa apasionada, tan cristalina y tan sórdida, que en poco tiempo los encadenó con una dependencia enfermiza que no les permitía vivir el uno sin el otro. Y el hombre llegó a parecerse tanto a su ser querido, que eran idénticos y cualquiera los confundía, pues ya no
era posible distinguir cuál de los dos era el perro.
—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina


2020-09-23 0 comentarios

PAJARITAS

Así, muchas como han desaparecido sin dejar ni el rastro, como si se las hubiese sin tragado el cielo.
La última vez que las vieron con su diseño de niñas intacto, estaban jugando entre las ramas.
Se recomienda a los padres de familia no descuidar a sus niñas ni en sueños, no dejarlas solas y por nada del mundo permitirles que se trepen a ese árbol del paraíso que en vez de hojas tiene plumas, porque se sospecha que, ya en las alturas, se convierten en pajaritas y alzan vuelo.
—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina


2020-09-22 0 comentarios

DESAFÍO DEL ABISMO

Me condenaron y me abrieron la jaula.
Di un salto y quedé parado en el umbral, vacilante, entre la expectativa y el asombro, contemplando el portento de la libertad y su inmensidad provocadora de vuelos, la tentación del cielo al alcance de mis alas.
Pero miré atrás y vi el plato lleno de alpiste, el vasito de agua limpia y fresca, los columpios de circo bien aceitados, el piso firme, el techo impermeable y las rejas fuertes que me protegían de los depredadores. Y no me atreví a arrojarme fuera, y retrocedí espantado.
Tuvieron que meter la mano, agarrarme, sacarme y aventarme a las alturas. Del susto se me pusieron las plumas de punta y lancé un canto de horror, y ya en poder del abismo, me tocó estrenar las alas y prender a volar, y aquí voy entre las nubes, huyendo de la nostalgia de la jaula que me persigue.
—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina


2020-09-21 0 comentarios

INGENIO DEL INVENTOR

 Un pájaro muy ingenioso inventó la jaula. Primero construyó la suya dentro de la cual iba a vivir y a trabajar hasta el aletazo final de la muerte, y luego se dedicó al oficio de jaulero, con el cual se enriqueció, se volvió famoso y figuró en la lista de forjadores del mundo. En su testamento dispuso que no lo enterraran en ataúd sino en la jaula funeraria con alas, que él mismo había fabricado para hacer el trasbordo y volar al más allá.

—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina



2020-09-20 0 comentarios

EPIFANÍA

                   ¡Raza de víboras!
                   Mateo 12, 34
En nuestro país, la justicia social era perfecta: cada quien tenía su víbora, pero sólo los temerarios nos atrevíamos a exhibirla en público, enrollada en el cuello y dispuesta a lanzarse contra el prójimo. La mayoría, la llevaba oculta en el nido de su corazón; pero en cualquier descuido, en la mirada, el gesto, las palabras, la embriaguez, la amistad o el amor, les brillaba su epifanía traicionera. 
—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina





2020-09-19 0 comentarios

VIRTUDES DE LA LENGUA

                                     Homenaje a doña Naja Nigricollis y todos sus descendientes de dos patas
Una cobra escupidora se volvió paranoica: se figuraba que el universo entero era su enemiga, que la envidiaba, la perseguía y maquinaba contra ella. Y este pobre reptil enfermo, en vez de ir a consulta al hospital psiqutátrico se dedicó a escupir su terrible veneno contra la honra y los meritos de las personas Y como no encontro ningun serpiento que se atreviera a emparejarse con ella, pretendió seducir a un ángel, pero ese la rechazó. Entonces, juró vengarse del amor, del ángel y de esta fábula, y se metió a escritora.
—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina


2020-09-18 0 comentarios

PÁJARO DE LA LLUVIA

 Azotado con furia por el látigo del viento, el pájaro de la lluvia se estrelló contra el muro invisible de la ventana y se le destrozaron sus alas de agua.
Y vimos su plumaje transparente que escurría por el vidrio como lágrimas de lástima por la caída y los vuelos perdidos.
Pero luego lo oímos cantar en el arroyuelo, y cuando alumbró el sol, recogió las gotas vaporosas de sus plumas, rehizo sus alas, alzó vuelo y volvió a anidar en el cielo.
—Guillermo Velásquez Forero, La bestia divina


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