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2013-06-25 0 comentarios

La Otra Casa

“pondrás en mi tumba un salvavidas
Porque uno nunca sabe”
Robert Desnos
¿Cómo será esa entrada al barrio de la muerte?
¿En la oficina migratoria
Reconocerán mi linaje del fracaso,
La aduana exigirá los sellos de salida de todas mis mujeres?
¿Cómo será el rock que se escuchará en sus bares?
¿Sabrán allí del amor, de la religión, de buenas recetas de
cocina?
¿Pareceré un extranjero tomando fotos a sus parques,
catedrales, y sus inmensas estatuas?
No se como será la muerte
Pero como en la vida
Seguiré llegando tarde a todas mis citas, mis exilios, mis
adioses,
Y puntual a mis nostalgias
Y arrojaré nuevamente mi corazón a los mendigos
Con la certeza de que ninguno se hará cargo del él.

Federico Díaz-Granados
2013-06-04 0 comentarios

HOSPEDAJE DE PASO



Nunca he conocido a los inquilinos de mi vida.
No he sabido cuando salen, cuando entran,
En que estación desconocida descansan sus miserias.
Las mujeres han salido de este cuerpo a los portazos
Quejándose de mi tristeza,
En algunas temporadas se han quejado de la humedad
De mucho frío, de algún extraño moho en la alacena.
Se marchan siempre los inquilinos de mi vida
Y el patio queda nuevamente solo
En este hotel de paso donde siempre es de noche.
Federico Díaz-Granados
2013-06-03 0 comentarios

A Alguien Debes Amar

A alguien debes amar;
Al montón de ruinas que te rodean
A las sirenas que anuncian la guerra
a las parentelas que te narran historias del rencor
y luego te cobran la expulsión del paraíso.
ama a todas las mujeres, a todas,
a la desconocida, a la del rostro perfecto
a la contrahecha y jorobada
a las que se alejan con sus maletas intactas
A las siempre ajenas.
Seguro el amor un día tendrá su exacta receta
Y sabremos por que la bruma se quedó al intemperie
De los besos perdidos y los abrazos nunca dados
Y porque la risa parece a veces un saco prestado
Que nos queda grande y nunca nos encaja
Que huele a pieles extranjeras en sus bolsillos.
Se debe amar con sus múltiples heridas
Y su inventario de hemorragias y lentas convalecencias
No se debe temer a sus papeles quemados
Ni a sus amuletos y talismanes de cada cita
Ni a los sollozos que dejaron vacía la alcoba el último día.
A alguien debes amar cada instante de la vida
Y regresa amarrado a un pedazo de estrella.
No demores la llegada del alba a estas tierras.
Es un duro oficio y raro asunto este del amor
Pero toma hoy muchos apuntes para el gozo
Que la mañana que hoy ves frente a tus ojos
Hace siglos está detenida en la misma cuenca
Esperando
Con el mismo afán de las palabras
A la hora de legar el cuerpo.
Federico Díaz-Granados
2013-06-02 0 comentarios

Inutilidad del Oficio


Cuánto se han sacrificado para escribir estas líneas
Cuántos pesares y melancolías
Para asumir con dignidad la ruina del abandono y sobrevivir a la tragedia.
Y siempre habrá poesía
Pero volveremos a las mismas y repetidas palabras
Todos los temas están dichos
Y habrá que repetir en cada verso
Ritmos ya encontrados, amores y muertes ya cantados.
Cuánto sacrificio para escribir unas palabras de basura
Cuántos sismos interiores.
Para que no las lean, se burlen o no aplaudan en un recinto.
Federico Díaz-Granados
2013-06-01 0 comentarios

La poesía




Es un solitario fruto caído en la orilla desconocida del silencio como una estrella fugaz brillando en su esplendor al mediodía extraviada en su órbita, de su noche, de su casa estelar aventada por la luz entre la muerte.
Federico Díaz-Granados
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La poesía




Es un solitario fruto caído en la orilla desconocida del silencio como una estrella fugaz brillando en su esplendor al mediodía extraviada en su órbita, de su noche, de su casa estelar aventada por la luz entre la muerte.
Federico Díaz-Granados
2013-05-31 0 comentarios

Noticia Desde Los Huesos

Cada vez me simpatizan más mis huesos.
En nada se parecen a mí.
Son fuertes, ágiles,
Poseen una alegría y una flexibilidad que les envidio.
No saben de mis terrores, de mi extravío
Tampoco de mis carencias y mis congojas.
Nada tienen que ver conmigo
Llevan por el mundo este saco de congojas
Soportan con paciencia el peso de la vida.
No he querido averiguar su origen,
Si se trata de una madera tallada o de algún antiguo
Urapán,
O si son un mármol importado, piedra caliza,
O un extraño mineral encontrado en las aguas del silencio.
Gobiernan mis torpezas
Y no se desnudan ante el desconsuelo.
No practican ningún idioma, no preguntan por el estado del tiempo,
son tan secretos y solitarios dentro de la piel.
Y ante todo
No se pudren como la carne,
No se equivocan y no son tan débiles como el corazón,
No traicionan y no hacen trampas como los sueños.
Y no tienen la maldad y el sigilo del alma.
Federico Díaz-Granados
2013-05-30 0 comentarios

Bajo Otro Cielo

Entre el desierto y el exilio
Prefiero la soledad del poema
que subleva otras intemperies,
regiones lluviosas que remueven los escombros del recuerdo.
No dejes recados en los buzones del alba,
No apagues tu dolor entre mi sangre.
Acompaña la soledad del poema
Y regresa como un ángel, ebria de paraíso.
Federico Díaz-Granados
2013-05-29 0 comentarios

Jazz Del Solitario



“La moneda cayó por el lado de la soledad”
Andrés Calamaro
El día de la creación
Tendré semillas tuyas entre mis manos
Y te dispersare en el fértil territorio de cielos abolidos
O en la voz que persigue otras luces, otros fulgores.
Busca entonces la dirección de la guerra
No importa que tu ausencia sea del tamaño de la muerte
Te buscare al otro lado de la noche
Cuando regresemos de esta estación de adioses que es la vida.
Federico Díaz-Granados
2013-05-27 0 comentarios

EL REGRESO



Regresar de los viajes
Con la urgencia de quien ha conocido
La única moneda de la muerte,
Contemplar los libros regados por el piso,
rastrear y limpiar los discos y afiches de antiguos festivales sacudir los muebles
y saludar de mala gana a los vecinos que no nos han extrañado,
abrir la revista que quedó inconclusa en la mesa de noche
y saber que otro amor las releyó.
Regresar de los viajes
Y acomodar los souvenirs y las postales en un lugar
Que no ha sido preparado para ellos.
Reacomodarse y organizar la pobreza en las gavetas,
Y trastearse como el amor, siempre de afán.
Se ha cambiado tantas veces de casa, de gustos y de vida
Que ya se aprende a respetar a los viejos inquilinos.
Ante el cansancio hacerse un lugar entre la gente,
Saber que se estorba, que solo ebrios no quieren los amigos.
La vida cierra las persianas
Y uno no se encuentra con su cuerpo,
Acostarse a contar las nuevas cicatrices,
Desayunar con la nostalgia de los rostros dejados
Y en soledad somos algo incompleto a la deriva,
Una larga temporada baja a la que siempre se retorna.
Federico Díaz-Granados
Con la tecnología de Blogger.
 
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