2017-03-23 0 comentarios

Cálculos renales, Agustín Monsreal


2016-01-24 0 comentarios

EL HUMO

EL HUMO


Luis Tejada

Para vergüenza y confusión de algunos amigos míos, que sin razón o con razón han resuelto dejar de fumar, voy a escribir este pequeño elogio del tabaco. ¡Ojalá que mis palabras los aparten del peligroso camino del ascetismo, que haría de ellos al fin esa cosa monstruosa y horripilante que llaman “hombre ejemplar”!

Hay que desconfiar siempre un poco de toda persona que no fuma. ¡Qué otros tremendos vicios tendrá! Porque el tabaco es una delgada canal por donde salen y se dispersan en infinito nuestros instintos perversos. Fumando se torna el alma levemente cándida y azul como el humo ligero ¿Andáis buscando por todas partes con vuestra linterna al hombre bueno y feliz? Yo sé dónde lo encontraréis. Es aquél que está sentado en su habitación, frente a la ventana, al atardecer. Tiene la cabeza echada sobre el respaldo del amplio sillón frailuno. Las piernas estiradas y colocadas sobre un parapeto eminente. Mira caer la lluvia al través de los cristales pálidos. Fuma. De su boca, como de un pebetero hierático, asciende el humo en leves volutas, recto, grave y silencioso, adhiriéndose a las estrías del cielo raso, buscando los menudos promontorios de la madera para rodearlos, hundiéndose en los huequecillos y quedándose un instante prendido a los clavos solitarios, para difundirse al fin en la penumbra de los rincones. ¡Ah, os prometo que ese es el hombre bueno y feliz! Sus pensamientos serán puros y elevados, y su alma se habrá ablandado al influjo de aquella columna inefable que surge de su pecho en ondas tenues y aladas. Dios lo ve porque su humo sigue hacia lo alto como en el holocausto de Abel.

El tabaco tiene su santidad callada y emocionante. Es místico. Su alma será purificada por el fuego. La brasa encendida y misteriosa consumirá su carne y limpiará su espíritu. ¡Ay! ¡Esas filas de largos y ascéticos cigarros que veis encerrados en sus cajas herméticas, son mojes severos que van a su Tebaida! La hoja humilde, encierra, sin embargo, la esencia de las transformaciones supremas que elevan y dignifican la materia: se convertirá en ceniza blanca, símbolo de la muerte y de la evolución de la naturaleza hacia fines inconocibles; y se convertirá en humo azul, símbolo del espíritu alado que tiende hacia el espacio sin límites.

El tabaco es cordial, fraternal, sencillo. En las penosas horas de trabajo nocturno nos acompaña y nos conforta, porque posee una pequeña vida que Dios no concedió a las otras cosas inertes que nos rodean: los retratos mudos de los abuelos, las sillas tiesas sobres sus patas, los libros enfilados en el estante, el lecho solitarios y blanco que descansa en una esquina. Nada se mueve, nada habla. Sólo el cigarro, colocado con la ceniza hacia arriba sobre el tintero, despide ligeras espirales móviles, inquietas, que nos hacen guiños minúsculos. Sabemos que algo palpita ahí, que una diminuta alma encendida se consume junto a nosotros y pasará. ¡Pero esos retratos no pasan nunca y esas sillas estarán siempre ahí! Este medio cigarro que nace y muere, y es efímero, está más cerca de nosotros que todo aquello eterno. Es un resumen infinito de nuestra vida. Por eso nos consuela y nos acompaña.

No fuméis, amigos míos. Pero ¡oh! Cuán angustiosa y demasiado sola será vuestra soledad.
2013-07-03 0 comentarios

Fisionomía


2013-07-02 0 comentarios

¿Entiendes?



2013-07-01 0 comentarios

Luners 3 de febrero

2013-06-30 0 comentarios

VERSOS PARA TI


“y sin embargo sé que te quejas”
… te quiero mucho, anoche parado en una esquina,
Te ví llegar y como si fuese un colegial,
Temblé cual si me dieran sabrosa golosina…
Yo estaba junto a un viejo farol municipal.
Recuerdo los detalles, cualquier simple detalle
De aquel minuto: como grotesco chimpancé
La sombra de un mendigo bailaba por la calle
Gimió una puerta, un chico dio a un gato un puntapié
Y tu pasaste…y viendo que tu ni a mi volviste
La luz de tu mirada jariba como un sol,
Me puse más que triste, tan hondamente triste,
que allí me dieron ganas de ahorcarme del farol.
Luis Carlos López
2013-06-29 0 comentarios

Bienvenida



Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda, ni más fuerte
ni más dócil, ni más cauta
tan solo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te sorprendiera a vos también
quizá porque sabes cómo te pienso y te enumero
después de todo, la nostalgia existe
aunque no lloremos sobre los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor, ni bajo el cielo opaco
yo nostalgio, tu nostalgias, y cómo me revienta que él
nostalgie
tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros
no olvides que tu rostro me mira como pueblo
sonríe y rabia como pueblo
y eso te da una lumbre inapagable
ahora no tengo duda
Vas a llegar distinta y con señales
con nuevas, con honduras, con franqueza
sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas...
Mario Benedetti
2013-06-28 0 comentarios

LA ALEGRÍA



De vez en cuando la alegría tira piedrecitas
Contra mi ventana
Quiere avisarme que esta hay esperando
Pero hoy me siento calmo
Casi diría ecuánime
Voy a guardar la angustia en su escondite
Y luego tenderme cara al techo
Que es una posición gallarda y cómoda
Para filtrar noticias y creerlas
Este bien
No jugaré al desahucio
No marcare el recuerdo con olvidos
Mucho queda por decir y callar
Y también quedan uvas para llenar la boca
Esta bien
Me doy por persuadido
Abriré la ventana
Abriré la ventana
Mario Benedetti
2013-06-27 0 comentarios

JUNTOS DESPERTAMOS



El tiempo hace y des hace mientras tanto
No importa tu sueño ni mi sueño
Somos torpes o demasiado cautos
Pensamos que cae esa gaviota
Creemos que es eterno este conjuro
Que la batalla es nuestra o del mundo
Juntos vivimos, sucumbimos juntos
Pero esa destrucción es una broma,
Un detalle una ráfaga un vestigio
Un abrirse y cerrarse el paraíso
Ya nuestra intimidad es tan inmensa
Que la muerte la esconde en su vacío
Quiero que me relates el duelo que te callas
Por mi parte te ofrezco mi última confianza
Estas sola, Estoy solo
Pero a veces puede la soledad ser una llama.
Mario Benedetti
2013-06-26 0 comentarios

Agua

Después pusieron al ahogado en la arena,
de espalda sobre la arena blanca,
de cara al cielo.
Apretaba el puño cerrado,
como si trajera del agua
algo: una concha, un hueso
de pez—
La boca comenzaba a desleírse
en una mueca
y tenía lodo en los dientes,
en el cabello endurecido.
Lodo en las uñas:
había manoteado en el lodo.
José Manuel Arango
Con la tecnología de Blogger.

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